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Las Plantas Medicinales

Tazas de té

taza de te

Es un error pensar que todos los recipientes son válidos para cualquier líquido. Si bien es cierto que no tendrás mayores problemas para contenerlo, sacar el sabor y el olor de materias tan delicadas como el té puede ser complicado si no eliges una taza adecuada. Aquí vamos a echarte una mano para que consigas descubrir que te hará disfrutar de un momento único.

Un poco de historia

Puede que no los sepas, pero hay tazas de té que tienen siglos y siglos de antigüedad. El misterio es fácil de resolver, y es que el té es una planta que se lleva empleando en infusiones desde tiempos de la antigua China. Muchas culturas la han adoptado por su sabor y esos matices que también han conseguido conquistarte a ti. Por ejemplo, la ceremonia del té de Japón se remonta a siglos de antigüedad mientras que los británicos adoptaron la bebida más tarde pero con un fervor difícil de encontrar en otros lugares.

Lo que más puede llamarte la atención de todo ello es que en cada lugar se han diseñado siempre tazas para té con el único propósito de contener esta bebida. Sus formas, materiales y diseños son claves para entender cómo la bebida ha influido en estas sociedades, pero también para comprender que existe una taza de té perfecta que sacará lo mejor de las hojas que guardas con tanto cuidado

La forma de la taza de té

Seguro que nunca has pensado comer una sopa en un plato llano ni utilizar un bol para disfrutar de un buen chuletón. La forma de los recipientes es la adecuada para cada tipo de producto que consumimos, así que no podemos pensar que las tazas de té no tengan que tener una forma determinada para conseguir los mejores resultados.

Así, si quieres disfrutar del té con todos sus matices, no puedes usar una taza de café o una de desayuno. La primera, si está pensada para expresos, es demasiado estrecha y pequeña, por lo que no podrás infusionar el té de forma adecuada. En cuanto a la segunda opción, las tazas de desayuno resultan demasiado grandes. Es decir, con estas no conseguirás equilibrar la cantidad de agua necesaria en relación con el tipo de planta que uses y, además, puedes perder buena parte del calor que necesitas para que la planta libere su sabor y olor.

Entonces, ¿qué forma debe tener la taza de té perfecta? Es sencillo, una capacidad de 200 ml con unas medidas que se muevan en torno a los 6 o 7 cm de diámetro es suficiente. Con esta forma conseguirás añadir el agua justa para una infusión de té y evitarás que la pérdida de calor se convierta un problema, algo que suele suceder con las tazas demasiado abiertas que dejan entrar el aire.

Por si lo anterior no te parece suficiente para elegir este tipo de taza de té, la forma que acabamos de proponerte es también la adecuada para que el aroma de la infusión forme parte de la experiencia. El gusto tiene mucho que ver con el olfato, así que recibir en cada trago de tu infusión el aroma más intenso hará que tu bebida sepa el doble de bien, un detalle que en ocasiones se pasa por alto y que puede marcar la experiencia de forma importante.



El material de una buena taza de té

Este es otro de los detalles más importantes y, por desgracia, de los que muchas veces caen en el olvido. El material del que esté hecha la taza de té es importante por varios motivos. El primero es el de mantener el calor de la infusión. A ninguno nos gusta que el té se enfríe en pocos minutos, ya que esto arruina el sabor y la experiencia al completo. También es importante que sea un material que aislé el exterior para que las manos no se quemen y que evite dar sabor a la infusión.

Teniendo en cuenta estos tres factores, las mejores opciones son siempre las del cristal y la porcelana. Otros materiales como el acero esmaltado o el plástico son poco recomendables, ya que pueden llegar a dar un ligero regusto a la infusión e incluso no dejar que esta se haga de forma adecuada al perder demasiado calor.

Por el contrario, las tazas para té hechas de cristal y de porcelana no transmiten ningún tipo de sabor al interior, por lo que disfrutarás de tu infusión sin ninguna molesta intromisión. Al mismo tiempo, ambos materiales tienen una excelente capacidad para contener el calor en su interior. Esto significa que las tazas para té que prepares y que estén hechas con estos materiales estarán siempre a esa temperatura perfecta para calentarte las manos y para que cada sorbo tenga el sabor y la calidad ideal.

Tipos de tazas de té

Puede que no lo hayas pensado nunca, pero la realidad es que existen tipos de tazas de té muy diferentes que te servirán para disfrutar de maneras muy distintas de este tipo de infusión. Por ejemplo, no es lo mismo elegir una taza con infusor de té incorporado que una sencilla o tampoco es lo mismo disfrutar de una taza con tapa que de una que no tenga este complemento. ¿Cuál es mejor? Esto depende en gran medida de tus gustos y necesidades, así que ten en cuenta lo que vamos a contarte y descubre las posibilidades que tienes a tu alcance.

Como ya apuntamos, uno de los tipos de taza para el té que tienes a tu alcance es el que incorpora un infusor. Este complemento no es más que el destinado a contener las hojas de té para preparar tu infusión. Normalmente, el infusor está hecho de acero inoxidable que no da sabor a la bebida o con plásticos de alto rendimiento que ofrecen el mejor resultado. Así, con estas tazas de té lo único que tienes que hacer es verter el agua caliente y llenar el infusor con tus hojas favoritas. Este tipo de taza es aconsejable si no te gustan las tradicionales bolsitas de té, ya que prepararás tu infusión teniendo en la taza todo lo que necesitas.

Por supuesto, las tazas más sencillas son aquellas que no incorporan ni infusor ni otros elementos auxiliares. Pero que su simplicidad no te engañe, hay momentos en los que es mejor una de estas tazas. Por ejemplo, si te gusta el té en bolsitas, estas tazas tienen que ser tu primera opción. Por lo general, su tamaño es inferior pero su capacidad mayor, ya que no dejan hueco para el infusor ni para cualquier otro accesorio. Resultan cómodas, prácticas y, por lo tanto, excelentes para disfrutar de tu bebida.

El elegir una taza con o sin tapa depende de muchos aspectos. No obstante, el principal es el de querer mantener caliente tu bebida durante más tiempo. Si eres de los que disfruta del té a pequeños sorbos, una tapa puede ser fundamental para no perder nada del calor que es vital en una infusión de té.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, ahora estás preparado para elegir esa taza de té que, sin duda alguna, te ayudará a disfrutar como te mereces de una bebida perfecta.