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Las Plantas Medicinales

Alcachofa

alcachofa

El poder curativo de la alcachofa

Esta planta perenne de color verde pálido es de origen mediterráneo y ya era conocida en la antigüedad por sus propiedades terapéuticas. Puede alcanzar dos metros de altura y se asimila en su aspecto al cardo, aunque sus hojas tienen menos espinas. La cynara scolymus es una planta muy común en la gastronomía de algunos países: en la parte superior de la planta crece la flor tierna y comestible y las hojas, de sabor muy amargo, poseen principios activos usados como remedios medicinales. Crece en climas templados y es una planta cultivada comúnmente en huertos. La mayor parte se cultiva en España, Francia e Italia.

Composición de la alcachofa

  • Agua. Es uno de los vegetales con menor proporción de agua, el 87% de su peso.
  • Hidratos de carbono (7%), proteínas (2%) y fibra (2%).
  • Minerales. En mayor cantidad el potasio, también tiene en su composición hierro, magnesio, fósforo, calcio y sodio.
  • Vitaminas. B1, B3 y en menor proporción vitaminas C y E.
  • Ácidos. Son muy importantes en su composición, por sus efectos medicinales: los esteroles, que limitan la absorción del colesterol en el intestino y la cinarina, que aumenta la secreción de bilis, por lo que reduce el colesterol, es diurética y favorece el buen funcionamiento del hígado.

¿En qué te beneficia su consumo?

Las magníficas propiedades de la alcachofa la convierten en una de las plantas medicinales con mayor potencial desintoxicante y antiinflamatorio para el organismo y por tanto, su consumo es muy beneficioso para la salud:

  • Protege el hígado y la vesícula biliar. Al aumentar la producción de bilis, reduce el colesterol de baja densidad y ayuda en casos de hígado inflamado o graso. Colabora en el funcionamiento óptimo de estos dos órganos fundamentales para la depuración del organismo y la absorción de nutrientes. Su efecto depurativo y drenante favorece la belleza de la piel.
  • Favorece la función diurética. Ayuda a eliminar líquidos, toxinas y exceso de ácido úrico de los riñones, por lo que también es un excelente colaborador en la pérdida de peso.
  • Disminuye el nivel de glucosa en sangre. Su función hipoglucémica es muy beneficiosa para controlar la diabetes.
  • Ayuda a controlar la anemia. Su composición alta en hierro ayuda a producir hemoglobina, la proteína encargada de transportar el oxígeno a las células. También favorece la correcta coagulación sanguínea.
  • Controla el estreñimiento. Su contenido en fibra ayuda a conservar la salud intestinal.
  • Mejora los sistemas circulatorios. Es buena para la salud del corazón, al propiciar la salud del hígado y de los vasos sanguíneos. Ayuda a paliar la celulitis.
    Como alimento, este vegetal se recomienda sobretodo en casos de diabetes, enfermedades del hígado y obesidad.

¿Alcachofa para adelgazar?

En las últimas décadas ha proliferado la fama de esta planta por su efecto adelgazante. ¿Por qué? Por su forma de actuar sobre el metabolismo de las grasas: la bilis que generamos se forma utilizando las grasas del cuerpo. Si la alcachofera estimula la producción de bilis, expulsamos al intestino mayor cantidad de bilis y por tanto, mayor cantidad de grasa. A la vez la fibra ayuda a capturar esta grasa y eliminarla a través de las heces. También complementa este efecto con la eliminación de líquidos y toxinas.

¿Cómo puedes consumir la alcachofa?

  • Comprimidos y cápsulas. Las hojas son la parte de la planta destinada a la elaboración de un polvo que se comprime o se encapsula de manera hermética. Dependiendo de la concentración del producto, en el envase te aconsejarán la dosis diaria apropiada. Es la única forma de evitar el sabor amargo.
  • Infusión o té de hojas secas. Es muy sencillo de preparar, sólo hay que añadir unos 20 gramos de hojas al agua cuando hierve, apartarla del fuego y dejarla reposar unos 6 minutos antes de tomarla. Su sabor es muy amargo, por lo que resulta desagradable para muchas personas, que lo endulzan con un poco de miel y limón. También se comercializa en bolsitas de infusión individuales.
  • Extracto o tintura de la planta. Se extraen los principios activos de las hojas y se mezclan con agua o alcohol. Se toman unas gotas disueltas en agua. Se vende en pequeños envases de cristal.
  • Complemento alimenticio en viales. Se comercializa en forma líquida en pequeños envases. Éstos contienen el extracto de la planta junto con otros, habitualmente con hinojo, para favorecer la eliminación de gases. Se toma disuelto en un vaso de agua, normalmente antes de la comida principal.
  • Alimento. La puedes consumir cruda en ensaladas, al vapor, a la brasa o al horno, aliñadas con aceite de oliva, para potenciar sus beneficios. El agua resultante del hervido es un excelente diurético.
  • Uso externo y local. En caso de sequedad ocular puedes obtener un magnífico colirio casero con el líquido resultante de su cocción.

Efectos secundarios o contraindicaciones a su consumo

La alcachofa no es tóxica, pero se debe limitar o evitar su consumo:

  • En casos de hipersensibilidad o alergia detectada cuando la consumimos.
  • Durante la lactancia. Principalmente por dos razones: puede disminuir la producción de leche y a la vez puede proporcionarle a ésta un sabor amargo.
  • Personas con piedras en la vesícula o con los conductos biliares obstruidos. Las propiedades de la planta, como hemos visto en el apartado correspondiente, estimulan la producción de bilis. Esto puede llegar a producir cólicos biliares.

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