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Las Plantas Medicinales

Arándanos

Arándanos; un fruto del bosque muy beneficioso

Los arándanos son bayas azuladas o rojizas, con un diámetro cercano a 6 mm. Conocidos científicamente como Vaccinium spp., son frutos del bosque que nacen en arbustos de no más de medio metro.

Aunque su origen es desconocido, se le supone origen muy antiguo. Su crecimiento, en zonas boscosas de Asia, norte de Europa o América, es espontáneo. Aparece de forma silvestre en las áreas más frescas del hemisferio superior. También abunda en España, en bosques que alfombran las laderas montañosas.

Para extraer de los arándanos beneficios importantes, normalmente se ingieren las bayas. También es muy frecuente su consumo en mermeladas, confituras, jaleas o compotas. Igualmente, es habitual tomar para disfrutar sus propiedades arándanos en zumo. En los lugares donde es más complicado encontrar arándanos frescos, se pueden adquirir envasados o congelados. De la misma forma, se dispone de pastillas, cápsulas y extractos secos.

Los beneficios del arándano

Sin duda, caracterizan a los arándanos beneficios importantes para la salud. Desde el punto de vista nutricional, son ricos en vitaminas, especialmente A y C, aportando muy pocas calorías. Apenas contienen proteínas o grasas y contienen buenas dosis de calcio, hierro y potasio.

Como fuente de fibra, estas bayas mejoran notablemente el tránsito del intestino y tiene taninos de efecto astringente. Muy útiles para luchar contra el estreñimiento y paliar efectos de la atonía intestinal.

Pero, el aspecto más destacado de estas bayas, es la presencia de unos pigmentos naturales, llamados antocianos y carotenoides. Estos elementos constituyen un efectivo antioxidante natural. Su trabajo en la neutralización de radicales libres aminora los efectos del envejecimiento.

arandanos
¡¡Arándanos para todos!!

Un enorme listado de propiedades terapéuticas

Utilizar por sus propiedades arándanos, es una práctica que se remonta a la medicina griega y a la romana. Ya en el siglo XVI aparece esta baya en los tratados pioneros de fitoterapia. Los distintos estudios científicos en torno a los arándanos, han confirmado esos usos y añadido nuevas propiedades medicinales:

  • Remedio de carácter natural para problemas del aparato urinario. Las mencionadas antocianinas atesoran un efecto terapéutico sobre las vías urinarias. Esta baya contiene sustancias que arrastran de la vejiga las bacterias que más frecuentemente ocasionan infecciones y cistitis, como la Escherichia coli. La ingestión diaria de un zumo protege la salud general de los riñones, así como la próstata o la uretra. Además, las propiedades astringentes le hacen un remedio efectivo para tratar la incontinencia urinaria (enuresis).
  • Mejora de las funciones del cerebro y ayuda contra enfermedades degenerativas. Los flavonoides de su composición tienen una actuación decisiva en la mejora de las capacidades cognitivas. Para las personas mayores supone un freno a la senilidad, potenciando la memoria y mejorando el aprendizaje. Se está estudiando su utilidad contra el avance de enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson.
  • Excelente y variadas propiedades para proteger la vista. Una vez más, el efecto antioxidante de los flavonoides antocinianos potencia su facultad para prevenir múltiples enfermedades de los ojos. Cuenta con capacidad de reparar las células de la retina, aportando mayores nutrientes, activando el caudal sanguíneo. Está documentada su acción limitadora de la progresión de las cataratas. Eficaz en tratamientos de glaucoma, astigmatismo o ceguera nocturna y problemas de adecuación de la visión por falta de luz.
  • Mejora de la circulación sanguínea y alivio de los trastornos circulatorios. Dotadas de propiedades antihemorrágicas y vasodilatadoras, estas bayas favorecen la fluidez del torrente sanguíneo. Presentan eficacia en el tratamiento de trastornos como la arterioesclerosis, las varices, las hemorroides o la flebitis.
  • Eficaz protección del aparato digestivo. Sus indicaciones para el aparato digestivo tienen su base en sus propiedades antiespasmódicas, antivomitivas y astringentes. Esto supone en el consumo de los arándanos beneficios para combatir la diarrea, la gastroenteritis o las inflamaciones intestinales por la presencia de microorganismos.
  • Tratamiento y control de la diabetes en fase incipiente. La ingesta de esta baya puede suponer una buena solución para frenar el avance de la diabetes de tipo II en adultos.
  • Solución en cuidado de las heridas y otros problemas de la piel. Mediante su uso externo, el arándano es muy indicado para tratar enfermedades de la piel. Así, es eficaz para reducir eccemas, manifestaciones de acné, conjuntivitis y úlceras de la boca, utilizado su jugo como enjuague bucal.
  • Atenúa el envejecimiento. Aunque envejecer forma parte de un proceso ineludible, la gran cantidad de elementos antioxidantes del arándano atenúan su desarrollo. Contrarrestan la actividad de los radicales libres, que tan negativos resultan para la salud general.

Pocas contraindicaciones, pero a tener en cuenta

En realidad, este fruto del bosque no suele presentar efectos secundarios o una toxicidad elevada. No obstante, también es conveniente seguir algunas precauciones respecto a su consumo:

  • Se debe evitar una ingesta excesiva, por la presencia de unos compuestos denominados arbutina e hidroquinonas. Si se supera una dosis recomendada o se prolonga el tratamiento, podrían generarse molestias estomacales.
  • También existe una contraindicación en personas que sufren de la vesícula biliar o de la frecuente formación de cálculos renales. La razón es la considerable presencia de ácido oxálico (oxalatos), que puede cristalizar en las vías urinarias en dosis elevadas.

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